Juan de Toledo, morisco granadino de los deportados a Córdoba en 1575

FUENTE: Archivo Municipal de Córdoba

ARCHIVO: Alistamientos de los moriscos granadinos. Año 1575

 

«Doy fe que en veinticuatro días del mes de Octubre de 1575 años, compareció un mozo que se dijo llamar por su nombre Juan de Toledo, morisco , el cual es un mozo de edad de 17 años poco mas o menos,. De buen cuerpo,moreno de rostro que que es herrado en los carrillos con unas S y un clavo y presenta un pasaporte, porque fue venido a esta ciudad, del Doctor Baltasar Ramírez, Corregidor de la villa de Osuna, el cual visado parecía firmado de su nombre y refrendado de Juan de Cazorla escribano del Cabildo por el dicho señor Corregidor de derecho de su mano, que dicho Juan de Toledo fuese alistado, por virtud de dicho pasaporte queda alistado en la colación de San Lorenzo, de que se dio traslado dicho día 24 de Octubre de 1575.…

Firma: Francisco de Quintana

 

 

COMENTARIO DEL AUTOR.

El Alistamiento de los moriscos del Reino de Granada, deportados hacia distintos puntos del Reino de Castilla, fue el producto directo de la Guerra de las Alpujarras y la posterior dispersión de la población morisca decretada por Felipe II.

Tanto los moriscos «de paces» como los alzados en amplias zonas de Granada, Malaga y Almería, fueron tratados de la misma forma tras la derrota definitiva de Aben Abo. Muchos de dichos moriscos fueron considerados botín de guerra por los soldados de Juan de Austria y vendidos como esclavos fuera de los límites del Reino, en cumplimiento de los bandos de deportación de la Monarquía. Así se dice, en los alistamientos que realizaron los corregidores de las ciudades de destino, que tal o cual morisco o morisca fueron cautivos y tomados «en buena guerra» y vendidos como esclavos, aunque el propio hecho de su cautiverio contradecía lo establecido en los bandos de paz, ya que afectaron a niños, mujeres o adolescentes que no habían sido combatientes en los alzamientos.

Juan de Toledo, como muchos de sus paisanos, estaba herrado en el rostro, es decir, se le había grabado a fuego su condición de cautivo esclavizado. Una S en un carrillo y un clavo en el otro se leían como «ES-CLAVO», de forma que, aunque resultara manumitido y libre finalmente, bien por demostrarse que no tenía edad o condición para serlo, bien por ser rescatado como sucedió en numerosas ocasiones, por sus familiares o amigos, bien por deseo de su cautivador, la humillación de su condición, le acompañaba de por vida.

El alistamiento era un registro civil en toda regla, pero también una ficha policial que permitía el control de los movimientos- por los alguaciles -de la población morisca adscrita a tal o cual ciudad. Al morisco alistado se le proporcionaba una copia o testimonio de su alistamiento que debía llevar siempre consigo, lo que constituía un documento precursor de los moderno documentos de identidad, pues incluía una descripción física del portador ( sexo, altura, edad, color de piel y de ojos, marcas visibles como cicatrices o señales, lugar de residencia y otras).

 

 

Barrio e Iglesia de San Lorenzo en cuya colación se alista a Juan de Toledo