Hablar de la guerra civil de Granada es hablar en plural de sus interminables guerras civiles que habían comenzado mas un siglo antes de la definitiva conquista del reino por los Reyes Católicos.(1) A la búsqueda del preciado cierre de la unidad territorial, se sumó un importante aliciente económico para los élites nobiliarias cristianas: la incorporación, al nuevo reino, de las apetecibles vegas de Granada, Málaga y Almería, así como conseguir para Castilla la ocupación de la estratégica posición geográfica de los granadinos, la cual proporcionaba desde hacía décadas a los nazaríes, unas relaciones comerciales privilegiadas, vía mediterráneo genovés, con los reinos cristianos del Norte o con el Magreb africano.

La guerra civil que abrió de par en par las puertas del reino a las huestes castellanas, fue en realidad una guerra dinástica y por lo tanto una guerra entre facciones de la nobleza granadina enfrentadas por el control del reino. El anciano sultán Muley Hasan ( el Muley Hacén de los cristianos) acababa en 1481 de cambiar la sucesión al trono que hasta ese momento ostentaba Boabdil (Abu Abd Allah Ibn Abi il Hasan Ali,»Al Zugabi» ), hijo de Aixa «Al Hurra», la primera esposa del anciano Muley Hasan. Las nuevas disposiciones del sultán dejaban en cabeza de la línea sucesoria a los hijos de Zoraida, su última esposa , la cristiana islamizada Isabel de Solís, de la cual había tenido Muley dos hijos, herederos ahora del trono, desalojando así a Boabdil del primer lugar en la linea de sucesión.(2)
Estos cambios desataron la guerra civil debido a que Boabdil, caído en desgracia, se levanta en armas contra su padre, apoyado en los Abencerrajes y otros grupos de la nobleza granadina. Contra él se alza la figura de Muhammad XII «El Zagal, como ha pasado a las crónicas cristianas, hermano de Muley Hasan y tío por tanto de Boabdil. Los avatares de la guerra llevan a la captura de Boabdil durante un enfrentamiento con las tropas castellanas a consecuencia del hecho debe firmar un pacto con los reyes Católicos siendo liberado con la intención cristiana de azuzar la guerra civil y debilitar a reino Nazarí. Así las cosas, en medio de las idas y venidas militares del Zagal y Boabdil, pronto se vio cómo un sector de la nobleza granadina se fue decantando, no por unos u otros candidatos al sultanato, sino a la postre apostando por la victoria del bando castellano, acatando la autoridad de los Reyes Católicos y convirtiéndose finalmente a la nueva fe cristiana.
Resultado final: la percepción de las ventajas personales que podría reportar de una precoz alianza con los castellanos indujo a un importante número de los linajes nazaríes mas preclaros al pactismo, siguiendo un patrón repetido en la mayoría de los casos. Sin que fuera necesariamente en este orden, primero se produce una epifanía y el linaje afectado opta por visitar a los reyes cristianos, visita que suele culminar con el bautismo bajo el padrinazgo real, dando un paso trascendental con el que cerraban radicalmente cualquier opción de encabezar la resistencia del pueblo musulmán granadino frente la ocupación de los ejércitos castellanos. Tras el paso de la conversión, lo demás vendría rodado.

Los nobles conversos que solían ser titulares del poder nobiliario o real en alguno de los territorios del Reino de Granada, pasaban a rendir campos, ciudades, plazas fuertes o castillos al poder real castellano, de ahí, incluso a formar parte de las huestes cristianas en el asalto final y la rendición del Reino de Granada. Finalmente una negociación con los Reyes Católicos obtendría, para el linaje del tornadizo, al menos la conservación de propiedades y fortuna, cuando no un incremento de estos bienes garantizados para disfrute de él y los suyos.
Esta política entreguista de la nobleza musulmana la había puesto en práctica el Muhammad «El Zagal «, quien se declaró vasallo de los Reyes Católicos a los que había entregado, como muestra de su rendición y vasallaje, las plazas de Almería y Guadix.(3). Junto a ellos marchó un nutrido grupo de la alta nobleza representada en primer lugar por el descendiente del emir Yusuf IV, el almeriense Sidi Yahya Al Nayar primo de Boabdil y cuñado de El Zagal, virrey de Almería, Guadix y Baza, quien en 1489 entregó las plazas de Almería y Baza. Tras su bautismo recibe el nombre de Pedro de Granada y es recompensado en 1500, rendida ya la ciudad, con el cargo de Alguazil Mayor de Granada y alcalde de Baza.
Casado con su prima Cetti Mariam Banigas (Venegas), su linaje, los Granada Venegas recibe el Marquesado que los hace señores de Campo-Tejar, ahondando en un intenso proceso de endogamia de las élites de origen islámico que refuerzan su influencia en el pueblo morisco y su capacidad de negociar sus propios intereses ante la monarquía. (4).
El propio Boabdil tras escenificar en 1492 la rendición a las puertas de Granada, recibió de los Reyes Católicos el compromiso de respetarle la propiedad del señorío de Las Alpujarras que incluía la localidades de Andarax, Berja, Dalias y Purchena.Solo la mantendrá hasta 1493,fecha en la que tras la muerte de su esposa Morayma, vende sus propiedades y embarca en Adra hacía Cazaza en Marruecos y se instala finalmente en Fez, bajo la protección del sultán, muriendo en 1533 a los 74 años. (5)
Mientras Bobaldil se dirigía al exilio, los miembros de los linajes «colaboracionistas», matrimoniaban entre sí forjando nuevas alianzas y dando lugar a poderosos grupos familiares. Los Belvis (Alonso) casa con una hija (Brianda) de Pedro de Granada ( Yahya al Nayar), y una hija de este matrimonio, (también Brianda), nieta del viejo Francisco de Belvis y de Pedro de Granada, casa con un miembro del linaje de los Córdoba (Diego de Avis de Córdoba) (6).
Pronto se tejería una red mas amplia con otros linajes que colaboraron con los castellanos en la caída de Granada. Es el caso de los Abudi, los Bazán, Abenaxara, Barzana, Marín o Hazera,
NOTAS
(1) Después de diversos enfrentamientos bélicos, en 1432, el emir Yusuf IV, que había destronado a Muhammad IX unos años antes, pacta el vasallaje del Reino con Juan II, mediante el pago de las parias a Castilla. Este pacto genera un gran descontento en el pueblo granadino, el cual depone a Yusuf y repone en el trono a Muhammad IX.
(2) Isabel de Solís, la conversa musulmana de nombre Zoraida, viuda ya en 1492 del sultán Muley Hassan (Muley Hacén), vuelve al cristianismo con el nombre de Isabel de Granada y 150.000 maravedíes de pensión anual, cantidad bastante menor que la asignada a sus hijos Juan y Hernando de Granada, también tornados al cristianismo y también con una pensión, algo mayor que su madre , de 500.000 maravedíes anuales.
(3) La política de rendición no fue especialmente favorable a los intereses de Abu Abd Allah Muhammad az-zagall, El Zagal, hermano del ya fallecido Muley Hacen. Una vez que se produce la caída de Málaga, se declara vasallo de los reyes Católicos y entrega Almería y Guadix. En 1491, se exilia al Magreb, donde al poco de pisar tierra es encarcelado por el rey de Fez, amigo y partidario de Boabdil, el cual ordenó su arresto y le impuso el castigo de la ceguera, con lo que acabó mendigando por las calles de Fez, cantando romances de Granada.
(3) «Los Belvis: Almería, ss. XV-XVII). Aristocracia musulmana y morisca. Procede de una noble e influyente familia musulmana de la Almería del siglo XV, los Suleiman el Baho. Abdalá Suleimán el Baho fue alfaquí de la ciudad y secretario del príncipe el Zagal, con quien colaboró en la capitulación de Almería ante los Reyes Católicos. Jefe de la comunidad mudéjar almeriense, fue bautizado en la ciudad de Granada en 1500, recibiendo el nombre de Francisco de Belvis el Baho; los servicios prestados a los Reyes Católicos y su conversión fueron premiados con el cargo de alguacil mayor de Almería a perpetuidad y un juro anual de 12.400 mrs. Estuvo casado con Violante de Belvis. Su hijo, Alonso de Belvis el Baho, emparentó esta familia con otra de gran rango aristocrático nazarí, la Granada Venegas, a través de su matrimonio con Brianda de Granada Venegas, hija de Pedro de Granada (Yahya al Nayar, infante de Almería). A su vez, una hija de éstos, Brianda de Belvis Granada Venegas, contrajo matrimonio con Diego Avís de Córdoba, otro miembro de ilustre linaje musulmán (los Córdoba), del que nacerían Alonso y Leonor Avís de Granada Venegas. Entroncaban, así, tres familias de la antigua aristocracia nazarí, en un claro proceso endogámico de mayor extensión (enlazaron con los Abudi, Hazera, Bazán, Abenaxara, Barzana, Marín…)
La familia Belvis fue muy prolífica, pero hacia mediados del siglo XVI el miembro más representativo fue Francisco de Belvis (1474-¿), hijo de Alonso de Belvis el Baho, alguacil mayor de Almería, y su sucesor como regidor (desaparecerá el cargo de alguacil mayor), repartidor de la farda y procurador de los cristianos nuevos, y primo hermano de Alonso Avís Granada Venegas . La actuación los dos primos fue paralela, pues vivieron unos mismos problemas derivados de la guerra y expulsión de los moriscos. Francisco de Belvis actuó como pacificador ante los moriscos insurrectos e intervino en la cabalgada de Benahadux. Debido a estos servicios y a la “calidad” de su persona, fue exceptuado de la deportación morisca de 1570 y se le mantuvo su hacienda.

La posición socioeconómica de este personaje era importante: regidor de la ciudad y un patrimonio de 2.000 ducados. Casado con Isabel de Bustos, de hidalga familia cristiana, ambos instituyeron un mayorazgo en 1571, ante Francisco de Lorenzana, escribano del cabildo. Sus mayores posesiones estaban en Alhadra, donde solían residir con frecuencia. El matrimonio tuvo dos hijos, Juan y Alonso.
Juan sucedió a su padre en el mayorazgo y en 1587 un censo lo relacionaba como “regidor rico”, viviendo en la plaza de la Fuente del Baho, en Almería. Juan enlazó con la nobleza cristiano vieja, a través de Jerónima de Solís Setiel, quien aportó de dote 326.838 maravedíes, y de la que no tuvo descendencia. Pero en su testamento (28-VII-1604) reconocía como hija natural a Mariana de Bustos y la declaraba heredera de la mitad de sus bienes, legando la otra mitad a su sobrino Juan de Villalobos, a quien había criado junto a Luis de Belvis. Incluso un Martín de Belvis aduciría ser hijo natural de Juan para eximirse de la expulsión.
Fallecido Juan, el mayorazgo pasó a su hermano Alonso de Belvis. Vivió los tiempos difíciles de la expulsión general de los moriscos en 1609, debiendo demostrar su nobleza. Tuvo que hacerse cargo de las deudas que dejó su hermano al morir y devolver la dote a su cuñada Jerónima. Ello le supuso tal grado de endeudamiento que necesitó empeñar su título de regidor por 3.600 reales y vender parte de su hacienda. Su hijo, Francisco de Belvis, pudo recuperar en 1618 la hacienda y el oficio de regidor, mediante la ayuda prestada por los Marín, otra familia de ascendencia morisca.
Hacia mediados del siglo XVII el apellido Belvis, su mayorazgo y regimiento de la ciudad fueron absorbidos por la familia Villalobos a partir del matrimonio de Francisca Paula de Belvis, hija de Alonso, con Juan González de Villalobos.»
Muñoz Buendía Antonio
(4) Belvis (Monachil)
Rama menor de los influyentes Belvis de Almería, se asentaron en Monachil seguramente por sus conexiones con sus parientes, los Venegas .En la época que nos interesa encontramos a Juan Belvis, alcalde ordinario de esta villa en 1637 y 1646, cobrador de las suertes de Población. Su segunda mujer fue Isabel Alférez, morisca, sin duda, y la primera Doña Gabriela de Mercado también conocida como Gabriela de León, lo que podría indicar un origen semejante. Pero parece que poco a poco se asimilan del todo, desapareciendo entre la masa de labradores acomodados.
Soria Mesa, Enrique: «Los últimos moriscos. Pervivencias de la población de origen islámico en el reino de Granada (siglos XVII-XVIII)». Universidad de Valencia. Valencia ,2014.
(5)
BOABDIL EL CHICO, (MUHAMMAD XI)
(Granada, España, 1464 – Vado de Bacuna, Marruecos, 1527) Último emir musulmán del reino nazarí de Granada (1482-1492). Hijo de ‘Abú-l-Hasán (Muley Hacén), en 1482 se sublevó contra él en Guadix y lo destronó con la ayuda de la familia de los Abencerrajes. Sin embargo, al año siguiente cayó prisionero de los Reyes Católicos durante su ataque a Lucena, situación que aprovechó Muley Hacén para recuperar el trono granadino, apoyado por su hermano Muhammad ibn Sa’d al-Zagal, señor de Málaga.

Boabdil el Chico
Para fomentar la discordia entre los musulmanes, los Reyes Católicos liberaron a Boabdil a cambio de su vasallaje (pacto de Córdoba, 1483). Durante la guerra civil que se desarrolló entre 1483 y 1487, Boabdil estableció su corte en Almería, pero tuvo que abandonar la ciudad y buscar la protección de los Reyes Católicos ante la presión de el-Zagal.
En 1487, la muerte de su padre y la derrota de su tío ante los cristianos en Vélez-Málaga le permitieron tomar la Alhambra y convertirse en único señor de Granada. Sin embargo, la debilidad musulmana fue aprovechada por los castellanos para avanzar sobre el reino nazarí, conquistando Málaga y Marbella (1487), Almería y Guadix (1489) y Baza (1490).
Tomás Fernández y Elena Tamaro. «Biografia de Boabdil el Chico [Muhammad XI]» [Internet]. Barcelona, España: Editorial Biografías y Vidas, 2004. Disponible en https://www.biografiasyvidas.com/biografia/b/boabdil.htm
(6)
El gran papel desempeñado por Cidi Yahya en las negociaciones de las capitulaciones, que fueron bastante benévolas para los musulmanes, fue bien remunerado por los Reyes Católicos. El 25 de diciembre, en el Real cristiano situado ante la ciudad de Almería, se firmaron unas capitulaciones personales concediendo los reyes una amplia serie de mercedes a Yahya Alnayar: asimilación de él y su familia a la gran nobleza cristiana, reconocimiento de las amplias propiedades heredadas de sus padres (sobre todo en la taha de Marchena), exención de alcabalas y de alojamiento de huéspedes y soldados, asignación de 550.000 mrs de renta anual en los tributos de las tahas de Dalías, Alboloduy y Marchena, licencia para llevar escolta de 20 hombres, etc. Aunque la historiografía tradicional afirma que en ese día 25 Yahya fue bautizado con el nombre de Pedro de Granada, las últimas investigaciones retrasan su conversión hasta 1500, junto a otros caballeros musulmanes. Su hijo Alí Omar ben Nasar sí se convirtió antes, en 1492, con el nombre de Alonso de Granada Venegas, así como sus hijas, bautizadas como Isabel y Brianda.
Muñoz Buendía, Antonio: «Diccionario Biográfico de Almería». En Instituto de Estudios Almerienses.
SORIA MESA, Enrique (1995).
SORIA MESA, Enrique (1993).
GRIMA CERVANTES, Juan Antonio (1993).