Alvaro de Córdoba, morisco que eludió la expulsión, escribano y jurado de Granada, procesado en 1626 por la inquisición

 


Figura 1 .-Balcón de los pintores, Granada.

» LLegando a la tabla donde se reparte la carne a los señores inquisidores y oficiales de esta Inquisición y estando el carnicero dando a los criados de cada uno, llegó el reo con alguna arrogancia y pidió que le diesen cierta cantidad de carne… y habiéndole respondido el carnicero que estaba dando a  los señores de la Inquisición a lo cual el reo dijo que estando el allí presente ha de ser el primero y no ha de ser


Figura 1.-Casa de las antiguas carnicerías de Baza

sólo hoy sino de hoy en adelante estando yo aquí asimismo…en otra ocasión tratando mal a un familiar de palabra y de obra le dijo el familiar que no le tratase así pues era familiar el Santo Oficio a que respondió el reo » pues por eso le trato así y trataré a cuantos familiares pudiere y que ningún familiar se le había escapado y que le llevasen preso.» ( Martínez, Francoise: » La permanènce morisque en Espagne aprés de l`expulsion de  1609, une permanence programée». en «Comprender la expulsión de los moriscos en España (1609-1614). Coord. Bernard Vincent, 2020.

 

COMENTARIO DEL AUTOR

Aunque habían transcurrido 15 años desde la fecha de la Expulsión, el proceso a Álvaro de Córdoba, morisco de los que permanecieron en Granada nos muestra un morisco poco amigo de esconderse y menos ante los inquisidores. En 1626, a sus 21 años, es escribano y jurado en Granada, lo que, junto a su forma de tratar a la Inquisición, nos describe una conciencia bastante alta de su propia posición social, en principio podría parecer poco esperable en los moriscos que se quedaron.

Figura 3.- Antiguo mirador o balcón de los Zenetes, ya desaparecido 

Álvaro de Córdoba, había nacido en 1605, su segundo apellido es Almirante lo que supone en Granada descender de dos linajes de alta posición social. Sus vínculos se extienden a otros apellidos de la oligarquía morisca que eludió la expulsión de 1610.  Está casado ya en 1642 con Luisa Sebastiana de Madrid Ortiz lo que le convierte en concuñado de Diego de Cuéllar Castillo, el cual esta casado con la hermana de su mujer Juana Matiana . De manera que  Álvaro está ya en el meollo de la oligarquía sedera y morisca de Granada. Su hermana, Antonia de Cuéllar está casada con Isidro de Chaves patriarca de otra familia que elude la expulsión y da origen a una saga de importantes mercaderes y escribanos de Granada. Esta sucesión de relaciones familiares, se consolida y fortalece, con los ascendientes por parte de sus padres (Castillo y Benavides) y con los Castellano o los Talavera entre otros. (1)

Pensamos que lo que explica la actitud frente a los inquisidores del escribano  Álvaro, son esas relaciones familiares, la posición social propia y  el hecho de que a nuestro juicio la población morisca de Granada, la que eludió la expulsión de una u otra forma, no debía ser ni mucho menos un nucleo demográfico residual. De la misma manera que en 1570 y en posteriores fechas las deportaciones de moriscos a Castilla no fueron tan radicales en la geografía granadina como se pueden deducir de algunas opiniones delos contemporáneos de los hechos, pensamos que otro tanto courrio en 1610, con los descendientes de aquellos quese las arreglaron para no salir de Granada 40 años atrás.

 

(1) Ver las referencias en el texto de Soria Mesa, Enrique: » Los moriscos que se quedaron : La permanencia de la población de origen islámico en la España Moderna, Reino de Granada. Siglos XVII a XVIII». En Vínculos de Historia, nº 1, 2012.

 

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