Damián Pérez, cristiano viejo, Juan Felipe morisco canario y Francisco Blanco esclavo morisco, procesados por la Inquisición por renegados.

PROCESO DE DAMIÁN PÉREZ (1582).

 

«Damián  Perez, mallero,  natural  de Málaga. Fue testificado por seis testigos de que siendo cautivo en Argel, había renegado de nuestra santa fe católica y le vieron en hábito de moro, y que se llamaba Jafe, y era público en Argel que el reo había renegado. E un testigo dice que, diciendo por qué había renegado, había respondido el dicho mallero que el diablo le había en­gañado. Llamado el reo por edictos a instancia del fiscal, e puéstole la acusacion, pareció una su herma­na, defendiendole y diciendo ser su hermano muerto, y que salía a defender su memoria y fama.


Figura 1.-Barrio de Argel

«Dio defensas. No constó ser muerto el reo, e aunque se examinaron los testigos que para su defensa se dieron, no le relevaron,  antes dos de ellos dicen haber visto al reo en Argel en hábito e traje de moro, e que era cosa pública que había renegado. Fue votado a que su estatua fuese relaxada a la justicia  e bra­zo  seglar  y  sus  bienes confiscados».

 

PROCESO DE FRANCISCO BLANCO (1580)

» Francisco Blanco, natural de Lanjarón del reino de Tremecen, esclavo de Gaspar de los Reyes, vecino de Sevilla .Paresció en este Santo Oficio y confesó que siendo por soldado del capitan Granados en la jornada del serenísimo rey de Portugal cautivo con los demas cristianos y fue vendido a un elche inglés en la ciudad de Fez, donde fue conocido por unos deudos suyos y para que pidiese su libertad el elche le vendio a un judío y sus deudos parescieron ante el rey y pidieron que puesto que él era moro y le había comprado un judio le mandase dar la libertad.El rey de la hizo dar porque el padre confesó que él era su hijo y moro y que estuvo en casa de sus padres y

Figura 2.- Medina de Fez

hermanos tres meses con el nombre de moro que antes tenia y que era Nazar pero no ayunaba aunque el padre se lo mandaba antes se iba a comer con los cristianos cautivos a los cuales le hizo las  buenas obras que pudo y en teniendo la oportunidad se fue a Melilla y de allí a España y preguntado dijo que hará ocho años que lo bautizaron en Malaga estando en casa del obispo Don Francisco Blanco y que por eso tiene su nombre  y que cuando despues volvio a Berberia dijo las palabras que acostumbra que es confesar a Dios y luego a Mahoma por Santo mensajero de Dios y que esto dijo de boca y no de corazón y que cuando le preguntaban sus padres y hermanos  si vivía en la ley de Mahoma él decía que si pero no de corazon y que no hizo ceremonias de moros .

Fue enviado a la compañia de Jesus para que le confesasen y aconsejasen para declarar mejor la verdad, trajo cédula de confesión perseverando en la negativa de la intencion. Fue encargado que de aqui en adelante viva bien y cristianamente.

 

PROCESO DE JUAN FELIPE (1570)

» Juan Felipe natural de la isla de Lanzarote en las Canarias, morisco, porque siendo un muchacho se paso con su padre a Berbería y allí renego de nuestra santa fe catolica e hizo ceremonias de Mahoma, presentose ante el Santo Oficio de su voluntad. Fue absuelto en la sala conforme al indulto del Ilmo. Sr. Cardenal inquisidor general y fue llevado a un monasterio para ser instruido en la fe y supiese las oraciones de la Iglesia».

Gil Sanjuan, Joaquín. «Cautivos y renegados en Berbería 1567-1582». Baética: Estudios de Historia Moderna y Contemporánea, Nº 7, 1984.

Figura 3.- Campesino  labrando con camello canario morisco.

 

COMENTARIO DEL AUTOR

Los cristianos que renegaron de la Iglesia en Berbería, semejan ser el reverso de los moriscos que rengaban o aparentaban renegar de los efectos del bautismo, practicando encubiertamente la fe islámica. Un juego de espejos entre las dos orillas del mediterráneo, la magrebí africana y la ibérica europea donde la  Inquisición pone la nota de la dura realidad de los procesos y las sentencias  sobre sus víctimas.

En ambos extremos lo que se juzga es el pecado/delito de la apostasía. Los esclavos musulmanes que no han renunciado a su religión no suelen ser perseguidos por el Santo Oficio, a no ser que cometan otros delitos agravados por su condición de musulmanes. Pero el Tribunal actúa de pleno derecho cuando el esclavo ya había sido bautizado ,volviendo a practicar un tiempo después su antigua religión .Era la misma apostasía que se atribuyó al morisco, si bien en el curso de las deliberaciones, la Inquisición tenía que demostrar que los actos heréticos del morisco constituían un rechazo global a la fé católica, o sea apostasía, lo que podía llevarlo a la relajación al brazo secular y a la muerte o, por el contrario su pecado-delito era tan solo un apartamiento temporal de la ortodoxia cristiana lo que implicaba la sentencia de reconciliación con la Iglesia y penas menores.

En el caso de Damián Pérez, cristiano viejo de Málaga, los inquisidores no pudieron interrogar al reo, de manera que les bastaron  las declaraciones de varios testigos que declararon la plena integración del  malagueño en la sociedad musulmana de Argel. Iba vestido de moro, se había impuesto nombre de moro y fama de haber renegado, luego era un apóstata.No sirvieron las defensas de su familia, que llegó a afirmar que Damián había muerto en Argel. No se pudo certificar su muerte pues había habido avistamientos del reo, manteniendo su condición «de moro». Establecida su apostasía fue mandado ejecutar………en estatua.

Caso bien distinto al de Damián,es el de Francisco Blanco, alias Nazar,  morisco de Lanjarón, deportado a Sevilla después de la guerra de las Alpujarras, como esclavo de un capitan, (Granados), con el cual al parecer se enrola como soldado abandonando su condición de esclavo, con la mala fortuna de ser apresado en la derrota de Alcazarquivir, donde muere el rey Sebastián de Portugal, y finalmente vendido a un elche (un renegado) inglés, El renegado inglés, atendiendo a los familiares moriscos de busca la manera de liberar a Francisco, vendiéndolo a un judía, hecho por el cual, siendo Francisco musulmán podía reclamar del Rey su libertad. El vaivén del morisco entre Berbería y Andalucía, debió desconcertar al Santo Tribunal, el cual pensaría que, pese a las dudas, el reo había decidido finalmente venirse a tierras cristianas, habiendo podido quedarse en Marruecos.Dieron por bueno que no había apostasado de corazón, sino de palabra y después de una temporada con los jesuitas y su confesión con estos, quedo reconciliado con la Iglesia.Su familia quedó allí, en Berbería.

El caso de Juan Felipe difiere de los anteriores en que los moriscos canarios, tenían un origen completamente distinto de los moriscos peninsulares. La primera generación era fruto de las cabalgadas de los nobles canarios en el Sáhara capturando esclavos entre las poblaciones bereberes, luego la segunda y tercera generación, que fue manumitida con el tiempo , fue asentándose en las diferentes islas, llegando a componer una parte importante de la población en Fuerteventura o Lanzarote, pero también en Gran  Canaria y Tenerife. Juan pertenece a una iene la suerte de que le afecta el indulto del Cardenal.

Juan Felipe, «es un rico morisco avecindado en la isla de Lanzarote» (1) con una relación tormentosa y confusa con el Santo Oficio (2). El caso es que a resultas de su temor a ser perseguido por el Santo Oficio, se traslada en un barco con su mujer, hijos y familia, hasta un treintena de moriscos con destino a Tenerife. A resultas del proceso es sentenciado a ser quemado en estatua, probablemente suspendida la sentencia por el indulto cardenalicio. El caso es que su hijo y su nieto, ya lejos del largo brazo de la Inquisición, son condenados a ser quemados en estatua en 1581.

 

 

 

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