¿Emprendieron los moriscos el camino de la emigración a las Américas?

En un momento de la investigación que emprendimos revisando los listados de los viajeros que salían de Sevilla o Cádiz a las Américas, llegamos a pensar que la presencia de notorios  apellidos moriscos en esas listas  hacia los varios destinos habituales de las Indias, sólo podía representar un hecho poco relevante,  más propio de una época (mediados del siglo XVIII en adelante) donde en la práctica, ya se habrían relajado  las normas que en siglos anteriores había establecido la monarquía, prohibiendo las arribadas americanas a los descendientes de judíos, moriscos o extranjeros. Sin embargo, no resultó del todo cierto. Los moriscos, en proporciones muy minoritarias respecto a la población cristiano vieja, habían estado emigrando a las Indias durante los siglos XVI y XVII, consiguiendo esas cédulas por múltiples medios, quizá los mismos que permitieron permanecer en Castilla a tantos moriscos tras las deportaciones de 1570 , derivadas de la Guerra de las Alpujarras o los que eludieron la expulsión general de 1609. Tomemos el caso de algunos viajeros de probable  linaje morisco:

El 7 de febrero de 1567, se concede la licencia de embarque a un grupo familiar completo, procedente de Marchena con destino a Santo Domingo, encabezado por Pedro Hernández, en realidad Pedro de Córdoba y Jerez, pues era hijo de Gonzalo de Córdoba e Inés Jerez. Pedro viaja con su esposa (una pariente, posiblemente prima hermana suya, cuyos apellidos reales serían Córdoba de Venegas) hija de Antón de Córdoba y Francisca de Venegas, junto con sus hijos Gonzalo, Inés, Juan y Juana (Córdoba Córdoba Jerez y Venegas).

Siguiendo con  los Venegas / Banegas, el 17 de junio de 1567, es Juan Banegas, ya un criollo, pues era natural de San Miguel, Guatemala, hijo de Francisco Banegas y María Escobar. Recibe licencia con destino a «dicha provincia». Otro Banegas, éste natural de Cabra (Córdoba), soltero, hijo de Rui Díaz Blanco e Isabel de Baeza, recibe licencia para viajar a Michoacán, como criado del Obispo D. Antonio Morales Molina. Con destino al Perú, viajará Gonzalo Hernández ( En realidad  Gonzalo Benegas de Soto y Ginete), pues era hijo de Arias Benegas de Soto y Leonor Ginete. Viajó este Banegas como criado de Juan de Saavedra.

Años más tarde, en 1592, en una relación de viajeros al Nuevo Reino de Granada, aparece otro Venegas, de nombre Rodrigo, este es granadino. En este momento se siguen llevando a cabo informes preliminares y probanzas de limpieza de sangre para los que aspiran desembarcar en las Américas. Pero parece que en algunos casos los informes de los oficiales son bastante flexibles, veamos un tal  Lorenzo de Medina que quiere asentarse en Nueva España, recibe la cédula para viajar como criado de Rodrigo de Rivera. Lorenzo es hijo de Francisco de Chaves y Medina y de Leonor Becerra Valdivieso y nieto por línea materna de Alonso Méndez y de Isabel Venegas «todos cristianos viejos», lo que demuestra que estos Venegas, fueran o de los nobles Granada Venegas o parientes de rango social menor, ( pero también los Chávez) , estaban bastante a salvo de cualquier probanza.

Pero, aun así, debieron existir distintas «calidades» de Venegas, tantas quizás como criterios de los oficiales de la casa de Contratación, pues, cuando unas semanas más tarde del anterior registro, también en 1592, Andrés Venegas viaja a Nueva España, en su registro de embarque solo se refleja su soltería y su destino, pero se omite anotar informe alguno sobre su su “calidad de sangre”.

Insistimos en que los Venegas o Banegas que citamos parecen pertenecer más bien a las ramas menores del linaje, (Podrían ser  los Venegas con origen en Monachil, así como otras ramas asentadas en Córdoba o Sevilla). Sus movimientos hacia localidades de Castilla o destinos americanos, se detectan años antes de las deportaciones de 1570, y después la expulsión de 1609 )

Una revisión exhaustiva de las listas de pasajeros a Indias nos dará nuevas sorpresas sobre la minuciosidad (o no) de las cribas de aspirantes a la emigración. No obstante, unos sondeos someros, nada exhaustivos pero lo bastante extensos, reflejan que, no solamente dos o tres apellidos ilustres de los linajes «colaboracionistas» granadinos, emprenden esta nueva «deportación voluntaria» en busca de mejor fortuna o de consolidación de la propia. Como ejemplo, los numerosos casos en que se citan el origen sevillano de linajes notoriamente comunes entre los moriscos granadinos, y eso cuando todavía no se habían iniciado las deportaciones a Castilla de los granadinos después de 1570:

A mediados de siglo, el 12 de octubre de 1571, el licenciado Diego Venegas era Fiscal de la Audiencia de la Contratación en el pleito seguido contra Domingo Gamarra por haber traído de las Indias ciertas partidas de oro y plata sin registrar. Es de señalar que, sin necesidad de acudir a la hipótesis de la venalidad, sino a una relativa complicidad con los viajeros de origen granadino o morisco, la presencia de un Venegas en el lugar de control de mercancía y viajeros a las Indias podría, explicar el flujo de viajeros “sospechosos” que hemos citado en el texto.

 

Figura nº  : Página de los listados de pasajeros a las colonias americanas donde aparece la autorización para viajar al Perú de Pedro de Córdoba y Guzmán, hijo de Santiago de Córdoba y D.ª Leonor Guzmán, todos ellos naturales de Málaga.

 

No es el mismo caso que el informe de limpieza que anota la Casa de Contratación sobre Don Luis Méndez de Sotomayor, natural de Fernán Núñez en Córdoba, para su pase a Chile en 1579. Además de que su ascendencia paterna (no legítima) está en los Sotomayor y los Córdoba, el informe cita a su abuela paterna, Doña Beatriz de Venegas, y concluye que, tanto todos ellos, como la familia de su mujer,( una Aranda y Rueda) , son hijosdalgo notorios, cristianos viejos y  limpios de mácula.

Un resumen de los registros que hemos recopilado de distintas fuentes nos muestra la dispersión de los Venegas en torno a los criterios de destino, fecha y vinculación con otros linajes moriscos, pero, sobre todo, indica la preferencia de destino y la concentración de determinados linajes en determinadas áreas americanas: Juan Venegas, natural de Sevilla, casado con Teresa de Chávez y Riquelme, casan a su hijo Nufio Venegas Riquelme en Lima, Perú, el 17/8/1613; su esposa es María Morillo Tenorio. Ambos bautizan a su hijo, Josep Venegas Morillo de Chávez Riquelme en Lima el 9/4/1618.(1)

En Lima también celebra el bautizo de su hijo otro Venegas, Melchor, unos años más tarde, el 1/7/1621, casado con María de Zúñiga su hijo Francisco de Venegas Riquelme y Zúñiga. En Perú recalan Martín Venegas y su esposa Catalina Ramírez, los cuales casan a su hijo Pedro Venegas con Catalina Aguilar (otro apellido presente en las élites granadinas). Originaria de Loja (Granada), María Venegas Fernández de Córdoba fallece el 14 de septiembre de 1748 en Cajamarca, Perú; era viuda y tenía 84 años y había nacido en 1665. Sus padres fueron D. Julio Venegas Fernández de Córdoba, citado como Gobernador y Micaela Sarmiento.

Granadinos de Cájar son Miguel Banegas de Aguilar y su esposa Juana Ortiz del Yerro. Ambos casan a su hijo Fernando Banegas Aguilar Ortiz del Yerro con Damiana Díaz Rodó en Lima el 7/9/1682. Finalmente, aunque los registros significativos harían interminable la relación, el 13 de Julio de 1633 Teresa de Vanegas Sandoval casada con Antonio de las Infantas, natural de Córdoba, casan en Perú a su hijo Andrés de las Infantas Venegas y Sandoval, también nacido en Córdoba, con Ana de Villegas y Montoya, los cuales a su vez bautizan en Lima a su hijo Bernardo Antonio de las Infantas Venegas Sandoval Villegas y Montoya el 8 de Enero de 1635.

En el caso del grupo familiar de los Salido de Alcoba, malagueños, parece existir una de las triquiñuelas “consentidas”, que encontramos habitualmente repasando las listas de embarques. Ambos viajeros son obviamente primos hermanos, pero uno obtiene la cédula y el otro “viaja como su criado”. El 14 de febrero de 1567 Francisco Maldonado, natural de Sevilla, hijo de Francisco Maldonado e Isabel Gómez viaja al Nuevo Reino de Granada “como criado de Fray Francisco de Carvajal y otros 36 religiosos”. Los numerosos y nutridos grupos de religiosos que viajaron a Indias, debieron ser otro coladero de viajeros “sospechosos” pues vemos como los Carvajal y Maldonado no eran desconocidos, ya que registramos algunos enlaces como el de Luis Carvajal Maldonado que casa en Granada con una granadina, Petronila de Aguilar, el 22 de febrero de 1599. También jugó a favor de los viajeros granadinos la estrategia del borrado identitario por el que Los Reyes Católicos cambiaron los nombres y apellidos de la población musulmana granadina por una pléyade de Hernández, Fernández, Rodríguez, Pérez, Gómez y otros similares. De esa forma, el hijo de Gonzalo de Córdoba e Inés de Jerez, que debería llamarse Pedro de Córdoba y Jerez, se llama Pedro Hernández, y viaja a Santo Domingo el 7 de Febrero de 1567, casado con la hija de Antón de Cardona y Francisca de Venegas, quien debería llamarse Juana de Cardona de Venegas pero viaja como Juana Hernández junto con sus cuatro hijos ahora apellidados Hernández Hernández.

En ocasiones es la propia Corona la que hace, en su propio interés, excepción de sus propias normas,  dando vía libre para viajar a reconocidos descendientes de moriscos procesados por la Inquisición. Es el caso de Agustín Jacinto de Rueda, quien, como vemos en la cédula de viaje que publicamos mas abajo, viaja a Filipinas como tesorero de la Real Hacienda de Manila. Con el viajan su esposa Doña Josefa Torrijos de Zapata y sus tres hijos Agustín, Jacinto y Antonio. Su padre fue Don Jacinto de Rueda, un alto funcionario , abogado de Los Reales Consejos, alcalde mayor de las ciudades de Antequera y Málaga.

 

Figura 3:  Cédulas de viaje a las Indias de Agustín Jacinto de Rueda, su esposa e hijos
TRANSCRIPCIÓN
Traslado de una cédula que presentó Don Agustín Jacinto de Rueda cuyo tenor es como sigue: 
Yo, el Rey  , Al Presidente y Asesores del tribunal de la Casa de Contratación de la ciudad de Cádiz , yo os mando que a Don Agustín de Rueda a quien he hecho merced de la plaza de tesorero de las Cajas Reales de Filipinas en la Nueva España,le dejéis embarcar en los navíos del Azogue que están para salir para aquel Reino y otros cualesquiere de bandera mía, llevando en su compañía a su mujer Doña Josefa Torrijos Zapata, y Don Agustín, Don Jacinto y Don Antonio, sus hijos, dos criados y una criada, la ropa y armas que necesitan sin pedir, por lo que a él toca, su mujer e hijos información alguna y presentándolas los criados hechas en sus tierras ante la Justicia de ellas, por donde se justifique no ser casados en estos reinos ni de los prohibidos a pasar a los de las Indias y con las seña de sus personas les dejareis hacer su viaje libremente sin ponerle embarazo ni impedimento alguno hecha en Arajueza a 10 de Junio de  1724.
Yo el rey, por Mandado del Rey mi Señor Don Andrés del Corobarrutia Zupide y al pies están sus rúbricas firmas.
Es copia de la citada Real cédula que su original volvió a llevar el referido Agustín Jacinto de Rueda , Cádiz a 10 de Julio de 1724.
En dicho día se dio el despacho y embarcaron el referido, su mujer y sus hijos.
Como en otros casos de viajeros ilustres, la real cédula que presenta ante la Casa de Contratación de Cádiz es muy reiterativa e  insistente: no se debe molestar al titular de la cédula, ni a su mujer e hijos. Los criados, pueden viajar con los requisitos de los viajeros normales, es decir, con los informe de la justicia de sus lugares de origen, certificando que no están excluidos por los bandos sobre emigración. La cédula expedida a nombre del Rey, cita el cargo de Agustín Jacinto en Manila para que se sepa que es un viajero «de calidad» y cosa sorprendente, incluye la licencia para la ropa y las armas que necesiten la familia..
NOTAS
(1) Sobre el origen de los viajeros andaluces:
«Solamente de Sevilla fueron 4.921 hombres y 3.806 mujeres. Este es un fenómeno que se puede explicar por diversas razones, entre las que figurarían una mayor familiaridad con lo indiano, con las noticias que de allí llegaban y con los viajes por mar (familiaridad también de noticias); la existencia de frecuentes esperas concertadas y, por último, la ausencia de las molestias derivadas de los viajes por las pésimas rutas de la Península.»
García- Abásolo González, Antonio : «Emigración andaluza a Indias en el siglo XVI». Identidad e imagen de Andalucía en la Edad Moderna.
(2) Destinos americanos de los pasajeros a Indias  / Autor: Garcia-Abasolo,González, Antonio, (Ibid.)

 

Título: Destinos de emigración agrupados por periodos, siglos XVI-XVIII.

 

(3) Emigrantes andaluces a América. Cuadro elaborado por García Abásolo González Antonio. (Ibd.)

Título: Emigración andaluza a América. Siglo XVI. Emigrantes, por sexo. Periodo1501-1800

 

(4) 

Soria Mesa, Enrique: «Los últimos moriscos.Pervivencias de la población de origen islámico en el Reino de Granada (siglos XVII-XVIII).Universidad de Valencia, 2014.

 

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