
Página 2: Cédula de autorización de licencia de viaje a Juan de Berrio.
TRANSCRIPCIÓN
» En la ciudad de Sevilla, en la casa de contratación de las Indias a dieciocho de Junio de mil y seiscientos cuatro años, los presidentes, jueces y oficiales de la dicha casa dijeron que dan y dieron licencia a Don Juan de Berrio y Benegas, que va proveido por oidor de la Audiencia de Guatemala…..»
» Mis presidentes, jueces oficiales de la casa de contratación de Sevilla, yo os mando dejeis pasar a la provincia de Guatemala al Doctor Don Juan de Berrio a quien he proveido por mi oidor de mi Audiencia Real della, llevando consigo a su mujer y que pueda llevar una niña hija suya sin les pedir informaciones algunas y Alonso de Sandoval de edad de 20 años de mediana estatura le apunta la barba con una señal de herida en la cabeza y otra en la muñeca….»

Figura 1: Página de la solicitud de de licencia de viaje firmada por Juan de Berrio para sus acompañantes, su mujer, hija y criados.
TRANSCRIPCIÓN
» El licenciado Don Juan de Berrio Benegas oidor de la Audiencia de Guatemala, digo que su Majestad….da licencia para que pueda pasar a la dicha provincia de Guatemala y que pueda llevar conmigo a doña Catalina Farfan , mi mujer y una niña que se llama Doña Ana, y seis criadas porque la dicha mi mujer y criadas cuiden bien en el dicho viaje….FIRMADO: El licenciado Don Juan de Berrio»
COMENTARIO DEL AUTOR
La licencia de pasajero a la Indias que obtiene Juan de Berrio Venegas, estaba asociada a su nombramiento como oidor (juez) de la Audiencia Real de Felipe III en la provincia ultramarina de Guatemala. Juan era licenciado, estaba casado con otra sevillana Catalina Farfán y tenían una hija de corta edad, de nombre Ana o Doña Ana. La licencia que se le concedió para «pasar»a las Indias, se extiende a seis criados que acompañan al matrimonio en el viaje. El Rey ordena en la cédula, que se deje pasar a los citados. Con una diferencia, pues mientras que en el caso del oidor, Juan de Berrio y su familia, el Rey ordena explícitamente que no se les pida información de limpieza de sangre y se les deje pasar sin importunarles, a los criados, como está establecido normativamente, se les pide información expedida por la justicia en sus lugares de origen, detallando en la información si los interesados cumplen las condiciones exigidas para las autorizaciones de pasaje.
A falta de mas información acerca de la personalidad de Juan de Berrio, llama la atención la conjunción de apellidos claramente moriscos que confluyen en los viajeros, pues la hija Ana llevaría los de De Berrio, Farfan y Venegas. En apariencia, y vista la profesión de Juan, estamos ante el caso de un miembro de las familias de alto nivel social granadino. Siendo parte de los linajudos y colaboracionistas Venegas, no es extraño verlo en esas fechas recibiendo un cargo de oidor, pues otros Venegas parientes suyos ya habían sido nombrados, por ejemplo, Fiscales de la Casa de Contratación u ostentaban cargos en diversas ciudades de las colonias americanas. Sobre los Berrio es conocido el nivel económico de miembros de esta familia. Lorenzo y Melchor Pérez del Berrio fueron ricos comerciantes de la seda, con vínculos financieros con mercaderes venecianos, sin embargo, su actitud ante la Guerra de las Alpujarras les llevó a la deportación hacia Castilla, siendo finalmente alistados en Toledo, por orden expresa de Felipe III.
Menudean, en el siglo XVI, los encontronazos de moriscos que llevan el apellido De Berrio con los Oficiales del Santo Oficio.(1) Mas de 120 moriscos documentados en nuestra base de Datos son Berrio, en sus variantes también de Pérez del Berrio o Díez del Berrio. El registro mas antiguo, de 1455, corresponde a Rui Díaz de Berrio, de la guardia de musulmanes granadinos del Rey castellano Enrique IV. Otro grupo familiar aparece en los desarmes de los moriscos de El Albaicín en 1569 ( Melchor de Berrio, Hernando de Berrio y Lorenzo de Berrio, de quien afirma el comisario del desarme, que no está presente porque » que está preso».
Otro grupo con referencia fechada de 1610 corresponde los moriscos deportados desde Granada a Jaén y que finalmente recibieron licencia para quedarse eludiendo la Expulsión general, lo que intenta, pleiteando por obtener condición de cristiano viejo, Sebastián de Berrio. morisco granadino deportado a Baeza. Otro Juan del Berrio, este de Zurgena en Almería, en 1567 es procesado por la Inquisición, reconciliado y con sambenito. Reconciliada igualmente por haber retajado a su hijo , es la granadina Isabel de Berrio, deportada y residente en Villanueva de los Infantes.
Alistados y deportados en Castilla, hay un fuerte grupo de la familia Berrio, granadinos de origen, en Villanueva de los Infantes (9 individuos), Melgar de Fernamental en Valladolid (4 personas), Ávila (4) Segovia (18) , Córdoba y, en 1572, después de la Guerra de las Alpujarras, otros Berrio de Arenas en Bentomiz, y Daimalos.

Figura 3: Torre islámica de Albolote
Por lo que se refiere al linaje de la esposa de Juan de Berrio, el origen morisco de los Farfán está en la localidad de Albolote, en la Vega de Granada, si bien la deportación de 1569/1572 les afectó directamente, y así encontramos en 1574 al morisco Lope Farfán, alboloteño, deportado y alistado en Córdoba descrito como «de treinta años, libre, alto de cuerpo y barbinegro·. Los niños Cristobal Farfán de Mendoza, de un año y Luis, su hermano de 4 años, cuyo padre es Cristóbal Farfán el cual se había marchado a Alcaudete, Jaén, sin que conozcamos el motivo de su ausencia. Él y su esposa, eran de Albolote. Otro Cristobal Farfán, tambien granadino, deportado y alistado en Córdoba, estaba casado con una Ponce, y su hija mayor, Isabel Farfán Ponce de 14 años, es descrita como » Blanca, zarca, boquigrande, libre «. Su hija menor, Leonor Farfan Ponce, de 9 años, es descrita como que » Tiene una señal en la mollera, orejas grandes, libre .
Podemos concluir que el oidor Juan de Berrio, tiene una alta probabilidad por la conjunción de sus tres apellidos ascendientes conocidos entre ellos los Venegas, de ser morisco, de buena familia colaboracionista como demuestra el hecho de que sea licenciado, y como muestra además el favor real que se deduce tanto de su nombramiento como de la autorización para viajar al continente americano.