El 12 de Diciembre de 2006, publicaba el diario La Vanguardia un artículo firmado por Emili Casanova con el título de «Los últimos de Al-Andalus». El contenido era básicamente el resultado de unas entrevistas llevadas a cabo en Riópar, pueblo de la Sierra de Alcaraz en Albacete. Los entrevistados, varios vecinos originarios de la localidad, entre los que se hallaban Vene López, nieta de Juan López González, Juan Valero Valdelvira y Aurelio Amores.
Los tres desgranaban un relato coincidente, mezcla de recuerdos directos e indirectos en el que recogían la memoria de sus padres y abuelos, acerca de la permanencia de la cultura y tradiciones de los moriscos de la Sierra de Alcaraz . Se reclamaban descendientes directos de los que no fueron expulsados después de 1610 , describiendo la continuidad, durante siglos, de actos y ritos de origen islámico practicados durante generaciones.
Recogemos el enlace con la publicación y reproducimos a continuación dos párrafos, a nuestro criterio significativos, de ese puente identitario que pretendían tender con el pasado los entrevistados, a través de una larga cadena de antecesores .
“Nosotros venimos de la raza de los Caravantes y de los Navalón; perdimos el nombre y nos pusieron otro”. En este sentido, Juan Valero tiene muy claro de dónde vienen muchos de los apellidos del valle y la trayectoria que han seguido. “Mi segundo apellido, Valdelvira, es bab elvira (puerta bella) –es famosa la de Granada–, y los que se llamaban así jamás fueron bautizados, lo mismo que los Banegas o los Alarcón; es decir, nunca hicieron la conversión oficial al cristianismo, y eso se sabe en las familias”. En Riópar se han conservado también algunos términos árabes particulares –Valero ha recogido más de 200– como aljuma (hoja de pino) y estar en fárfaras (sin vigor).»
Figura 1: Fotografía de rioparfotosantiguas.blogspot.com
«Juan López González se postraba de rodillas mirando al este y tocaba repetidamente con la frente en el suelo. Al sol le llamaba a veces Mahoma. A menudo recitaba unas salmodias incomprensibles con un libro viejísimo en las manos, con tapas negras de madera, que escondía dentro de una talega en una viga. En Semana Santa, cuando por el pueblo desfilaban procesiones, él no probaba ningún alimento mientras hubiese luz natural. Esos días, colocaba un plato vuelto del revés en el umbral de la puerta de su cortijo. Un día que un vecino le preguntó porqué lo hacía, respondió ruborizado que era para que el plato se secase. “Es que estaba muerto de miedo, siempre se escondía y me pedía a mí que no contase nada de lo que le veía hacer –explica hoy su hija Venerada–; él y su hermano salían a rezar al campo, para que nadie les viese”. Antes de comer, inclinaba la cabeza y susurraba una salmodia en la que repetía mucho Alá. Tenía expresiones propias: decía arua jimena (ven aquí), jarria (mierda), quem (perro)… “Es nuestra tradición –me contaba– pero eso no debes decirlo fuera de casa”. «

Figura 2: Mujeres hilando. Fotografía antigua de Alcaraz
Una primera impresión de los relatos de estos presuntos descendientes de moriscos no expulsos, habitantes una zona tan remota e incomunicada de la Sierra de Alcaraz, es que los testigos recogen hechos, en apariencia imaginarios, en los que mezclan la realidad histórica de una presencia morisca importante hasta 1610, con un mitológica ascendencia musulmana de numerosos habitantes posteriores y actuales de esa tierra. El territorio al que aludimos está conformado por una serie de pueblos de mayor demografía ( Bogarra, Peñas de San Pedro, Alcaraz, Riópar, El Bonillo etc;) además de pequeños cortijos ( como Casicas de Segura) diseminados por la sierra y áreas aledañas.
Citan los testigos, en el contexto del relato, los apellidos que portarían los linajes de aquellos antecesores, tales como Banegas, Amores, Valdelvira, Alarcón, García Valero, Peinado, o López, entre otros. El abuelo de Vene, Juan López González, habla del linaje original de su propia familia reflejado en los apellidos Navalón y Caravantes.
Pensamos que lo mas conveniente era acudir a los libros parroquiales de algunas de estas localidades a fin de documentar, si ello era posible, el origen morisco de estos nada habituales apellidos. Y resultó que los testigos, Vene, Juan y Aurelio citaban el relato de sus abuelos reflejando una realidad : sus propios apellidos, documentados en los libros parroquiales de San Ignacio desde el siglo XVI y XVII en adelante, son la mejor evidencia de la permanencia morisca en la sierra de Alcaraz y áreas limítrofes con Murcia y Jaén.

Figura 3: Mapa antiguo de la Sierra de la Sierra de Alcaraz, elaborado en 1765 por Tomás López, pensionista real. Aparecen las localidades de diseminación de los linajes moriscos que se citan.
Lo sorprendente de los resultados de la búsqueda reside en que, en el contenido de un sólo registro parroquial de matrimonio, fechado en 1593, se recogenF la identidad morisca de tres de los linajes mencionados ( Valdelvira, Amores y García). El origen granadino de este Valdelvira, lo atestigua su condición de antiguo esclavo, capturado con seguridad a raíz de la guerra de las Alpujarras. Los contrayentes son moriscos como indica el párroco, pero lo son también los Martínez Tello, los Amores y los Pareja, quienes actúan como padrinos y testigos.
Del origen granadino y la continuidad posterior a la expulsión de estos linajes, da fe el bautismo de Juan Pareja Valdelvira, el 18 de Septiembre de 1621 en Granada. Juan era hijo de los granadinos Juan Pareja y Francisca Valdelvira.

Figura 4: Página del Libro de Matrimonios de la Iglesia de San Ignacio de Alcaraz.
TRANSCRIPCIÓNES:
1ª) » A veinte días del mes de Junio de mil quinientos noventa y tres, desposé y velé a Juan de Valdelvira, esclavo que fue de Gabriel de Quesada y a Luisa García. morisca. Fueron sus padrinos Francisco Martínez Tello y Catalina García, mujer de Luis García, moriscos .Fueron testigos Juan de Amores, Miguel de Valdevira, Diego de Pareja y más de esta iglesia, parroquianos».
2ª) » A quince días del mes de Mayo de mil quinientos noventa, desposé y velé a Alonso de Valdelvira, hijo de Alonso de Valdelvira, de La Motilla, Obispado de Cuenca y Ana García, hija de Pedro García, difunto y Ana García, su mujer. Fueron padrinos Pedro Esquivel y Quiteria Moreno».
3ª) » El siete de Agosto del año mil quinientos noventa y dos, desposé y velé a Luis García,cristiano nuevo y a Catalina García viuda de Hernando de Cuevas, fueron sus padrinos Juan de Ara? y su mujer. Testigos Pedro Sánchez y Sebastiana Noguera. Son segundas nupcias.
4ª) El veintisiete de Agosto de mil quinientos noventa y tres, desposé y velé a Alonso de Vera, hijo de Alonso de Vera y su mujer, Isabel López con Mari López hija de Luis López y Catalina Ximénez, fueron sus padrinos Juan Alonso y Mari González, mujer de Alonso de Ávila. Son moriscos, los contrayentes, madrina, y testigos , Juan Collado y Pedro de Claramontes y otros muchos parroquianos.
Como se puede ver, prácticamente todos los apellidos que los entrevistados relacionan con sus antepasados moriscos están registrados en estas partidas de matrimonio efectuados antes de la expulsión. Juan de Valdevira, morisco y por ende antiguo esclavo después de la Guerra de Las Alpujarras, matrimonia con los García ,también moriscos. Los testigos de su boda son Juan de Amores, otro Valdevira, Miguel y también Diego de Pareja un apellido morisco ligado a Granada y a los deportados granadinos a Castilla La Mancha.
De ese origen granadino y la continuidad posterior a la expulsión de estos linajes, da fe el bautismos de Juan Pareja Valdelvira, el 18 de Septiembre de 1621 en Granada. Juan era hijo de los granadinos Juan Pareja y Francisca Valdelvira.

Figura 5: Página del Libro de Matrimonio de la Parroquia de Alcaraz
TRANSCRIPCIÓN:
«Lunes a veintiuno de Agosto de mil quinientos ochenta y uno, desposó y veló el Sr. Luis de Siles, teniente de beneficiado en esta Iglesia de La Santísima Trinidad a Juan Banegas y a Marina de la Mira, cristianos nuevos, fueron padrinos Ambrosio Blázquez, regidor de esta ciudad e Isabel Méndez, cristiana nueva, Y lo firmó».
Por lo que atañe al apellido Banegas, Vanegas o Venegas, no se asociaba en este caso a las familias nobles como los Granada Venegas o sus parientes menores de Monachil , pero estaba vinculado, desde luego, a granadinos de ramas menores del linaje deportados a Castilla. El apellido se diseminó por una área bastante extensa, que comprendía diversas localidades de Sevilla, Málaga, Córdoba y otras ciudades y pueblos de Andalucía, y también a otros destinos de los deportados como Ciudad Real, Murcia y Albacete. En el caso de esta última, lo encontramos en Riópar, Peñas de San Pedro, Alcaraz o Vianos.
En el registro matrimonial que se recoge en la Iglesia de Alcaraz, se asocian al apellido Banegas, los de De la Mira y Méndez, calificados por el párroco como cristianos nuevos
¿ Qué factores mantienen, a criterio de estos descendientes, una continuidad identitaria durante los cuatro siglos posteriores a la expulsión?
Veamos lo que sospechan los testigos como evidencias de ritos islámicos:
Postrarse al amanecer hacia el sol que despunta, un ritual interpretado, incluso por los abuelos que ejecutaban este gesto, más como un culto al sol que como la postración hacia el Este, orientación de La Meca.
Levantar las manos a la altura de los hombros, palmas hacia la cara, y nombrar varias veces a Alá.
Ayunar. Sin que el ayuno coincida con las fechas y lunas del Ramadán, sino con la Pascua cristiana. Se mantiene la costumbre de colocar un plato vacío de cara a la pared, mostrando, lo que interpretan los abuelos de los testigos, como demostración pública de que en esa casa habitan fieles…..musulmanes.
La lectura de libros ocultos en las vigas de la casa. Libros nobles con tapas de madera y extrañas escrituras. Lecturas del Corán que a juzgar por otras declaraciones ya no son capaces de interpretar.
Aversión a los rituales sacramentales cristianos de ciclo vital. Rechazo a las bodas oficiadas por los párrocos, comuniones y catequesis.
Por otra parte, se habrían mantenido otras manifestaciones culturales que no podrían considerarse estrictamente islámicas, pero sí juzgadas por los testigos como «moriscas»:
El consumo de cus-cus,y la aversión a determinadas parte de la carne de cerdo (sangre, etc), así como la elaboración de determinados dulces de tradición árabe como las almojábanas.
La conservación de vestimentas tradicionales del mundo campesino magrebí y granadinos como eran la chilaba o los pañuelos para la cabeza, hasta fechas muy tardías.
La pervivencia de algunos vocablos del árabe en el ámbito doméstico y familiar.
La importancia del linaje y la conciencia de haberse visto despojado de la identidad de los ancestros, contenida en los apellidos.
El recuerdo de Granada y la vinculación de los linajes a la capital nazarí.
Finalmente el miedo. El miedo a revelar una conciencia profunda de que «se es diferente». Ese miedo preserva la familia y permite la supervivencia del individuo y el grupo.
NOTAS
1- Continuidad y dispersión del apellido VALDELVIRA.
Lugar Fecha Acontecimiento Protagonistas Testigos
Peñas de San Pedro 1-10-1667 Matrimonio Miguel de Valdelvira con Polonia Pérez Bmé Frías y Mateo Gómez
Bogarra 19-8-1655 Matrimonio Antonio Ruiz con Pascuala Valdelvira Gzlo. Valdelvira y Antón Valdelvira
Bogarra 16-9-1695 Matrimonio Juan Rosa con Mª Sánchez Valdelvira Diego Valdelvira y Ana Sánchez
Alcaraz 29-9-1625 Nacimiento Luis Valdelvira de Córdoba Diego Valdelvira J.ª de Córdoba
Munera 5-5-1604 Matrimonio Franco. Valdelvira con Ctna. Pareja
El Bonillo 10-11-1683 Matrimonio Esteban Schez. Melchora Valdelvira
Ossa de Montiel 1- 3- 1635 Defunción Diego de Valdelvira
2.- Continuidad y dispersión del apellido AMORES.
Elche de la Sierra 23-11-1670 Matrimonio Pedro Amores con Maria García
Liétor 20-8-1695 Entierro Juan de Galera Amores
Bogarra 17-5-1626 Matrimonio Esteban Amores y Quiteria Muñoz Antón Muñoz Antonio Valdelvira
Ayna 9-5-1613 Matrimonio Quiteria Espinosa Amores con Pablo de Amores
Francisco de Perea
Alcaraz 10-3-1596 Bautismos Pedro de Amores García Miguel de Valdelvira
Granada 25-8-1590 Bautismos Diego Amores Juan Amores Rguez.
Órjiva 25-6-1691 Bautismos Josep Ruiz Amores Ana Amores y Xbal. Ruiz
3.- Continuidad y dispersión del apellido BANEGAS.
Riópar 12-9-1627 Matrimonio Francisco Banegas y Ana Schez. Francisco Banegas Tejedor
Peñas de San Pedro 2-6-1655 Matrimonio Pedro Glez. y Ctna. Banegas Bernardo de Andújar
Vianos 31-3-1640 Matrimonio Cristóbal Banegas de Cuenca Juan Banegas y Mª de Cuenca
4.- Enlace al texto integro que se cita:
https://descubrecastilla.blogspot.com/2015/01/los-ultimos-moriscos-en-tierras-de.html