Luis Pérez de Berrio, morisco granadino, procesado por el Santo Oficio de la Inquisición de Córdoba en 1590.

 

Documentos de la Sección de Inquisición del Archivo Histórico Nacional

Figura nº 1: Folio del proceso inquisitorial del morisco granadino contra Luis Pérez de Berrio

 

» Penados por la secta de Mahoma con abjuración de Levi

El bachiller Luis Perez de Berrio,morisco natural de granada vecino de baeza de edad de 24 años procediose contra el por testificacion de muchos testigos de que aviendo subido un alguacil de la justicia real de baeza a un aposento de la casa donde el dicho Luis Perez morava le hallo que estaria trasladando de un libro en otro muy curiosamente encuadernado el alcoran de mahoma segun parecio por declaracion de  interpretes de la lengua  araviga que reconocieron los dichos libros los cuales el dicho Luis Perez viendo entrar al alguacil arrojo detras de un cofre y se descolgo por una ventana sin que pudiese ser preso y se fue a Roma donde se presento en la general inquisicion y declarando sus delitos como le parecio gano un breve de absolucion con el cual se presento en este Santo Oficio y visto que traia clausula que le absolucion le aprovechase con que enteramente uviese dicho verdad y con la causa no estuviese prevenida en el santo oficio de españa consultado con el consejo se mando prender y recluir en las carceles secretas y se hizo proceso con el y en el dicho estuvo negativo diciendo que trasladaba aquel libro aravigo sin entenderle ni saber que fuese del Alcoran, sino solo para abilitarse y aprender  la letra y lengua arabiga para poder servir de interprete  como otros lo hacian y ganan con ello de comer votose a tormento y venciole enbiose al consejo el proceso votado en discordia y el consejo ordeno saliese al auto en forma de penitente y que no pueda entrar en todo el Reino de Granada y desterrado de todo el estado de esta Inquisición por diez años y que no llegue a la mar con quince leguas perpetuamente y abjurase de vehementi.»

 

Documentos de la Sección de Inquisición del Archivo Histórico Nacional

Figura nº 2: Folio de la sentencia del proceso a Juan de Berrio,  hermano de Luis, por complicidad con éste.

 

TRANSCRIPCIÓN

» Baeza.Juan de Berrio, morisco de los repartidos del Rey, de Granada, vecino de Baeza fue testificado de estando en su casa su hermano Luis de Berrio confirmando y trasladando el alcoran, el reo procuro encubrillo y como fautor de aquel hecho resistió a la justicia seglar para que por lo dicho no prendiese al dicho Luis de Berrio. Estuvo negativo diciendo que no sabia que aquellos libros eran del Alcoran.Visto por vuestra señoria se le dio tormento y venció. Absuelto.»

 

 

Documentos de la Sección de Inquisición del Archivo Histórico Nacional

Figura nº 3: Folio del proceso a Juan de Berrio,  hermano de Luis, por complicidad con éste.

 

TRANSCRIPCIÓN

» El bachiller Luis de Berrio, morisco, vecino de Baeza, preso por haberle hallado trasladando el Alcoran de Mahoma.Votado para auto.»

 

COMENTARIO DEL AUTOR (1)

El proceso inquisitorial a Luis Pérez del Berrio resulta de lo mas esclarecedor acerca de la situación en que se hallaban los miembros de la élites moriscas granadinas en las postrimerías del siglo XVI. Luis de Berrio o Pérez de Berrio,y sus hermanos Alonso y Juan son los vástagos de una de las familias más poderosas económicamente del Reino de Granada.

Lorenzo Pérez de Berrio padre de Alonso, Juan,  Luis y María y su hermano menor Melchor (nacido en torno a 1530) controlaban una amplísima red comercial que abarcaba productos tan diversos como la seda, el ganado, las especias o la farmacopea. Sus áreas de negocio rebasaban los,límites del Reino de Granada  extendiéndose por Castilla  hacia las ferias de Medina del Campo, y por vía de los contactos con comerciantes y banqueros genoveses, hacia los mercados asiáticos de las especias. La red de arrieros con la que contaban para distribuir sus productos eran un recurso formidable para incrementar sus contactos entre diversos grupos moriscos y distintas áreas geográficas. El clan familiar contaba con un impresionante fortuna, que muy  a la baja se ha estimado en 43.500 ducados, o nueve millones de Euros en su valor actual.

Todos los Berrio fueron asiduos clientes de la Santa Inquisición y de las cárceles reales. Después de las Guerras de Granada, tanto Lorenzo como Melchor se vieron arrestados, encarcelados e incautados sus bienes y desterrados finalmente a Toledo. Ya unos años antes, en 1560,  Melchor salió en Auto de Fe, condenado  a vela, soga, mordaza y servicio de remo por 3 años en las galeras de su Majestad. ( que parece no haber cumplido).

Figura 4:  Torre musulmana de los Aliatares. Baeza

La vicisitudes de los miembros del clan  son un paradigma del destino que aguardaba a aquellos miembros de las élites que no acabaron de ganarse la confianza de la Monarquía y cuyas propiedades y riqueza despertaron la codicia  de Su Majestad, Felipe II (2). No obstante las medidas que se les impusieron de destierro e incautación de bienes, los Berrio siguieron hasta el momento de la expulsión general peleando ante  las instituciones de la Corona con la intención de que el Rey  revocara las medidas de deportación por las que después de 1569 se habían sacado del antiguo Reino de Granada en sucesivas oleadas  más de 80.000 moriscos  repartidos por Castilla.

Esta brevísima introducción a la familia Berrio nos sirve  para entender las circunstancias y que rodean el proceso en 1590 del tribunal del Santo oficio de Córdoba a Luis., el hijo de Lorenzo que tiene su residencia en Baeza.

Estamos en 1586. Luis, que en ese momento( según otros escritos del mismo proceso ) estaba en cueros, se ha puesto (cómodo) a traducir el Corán en el momento en que llegan los alguaciles. Casi con toda seguridad estamos ante una delación que ha llevado a la Justicia a su casa, pues al parecer no había pretexto de registro, sino que se trataba de sorprenderlo in fraganti en plena faena de copiar el Libro sagrado de los musulmanes. Existe otra versión, según la cual,  Luis del Berrio sería el alfaquí que oficiaba en una reunión amplia de moriscos celebrada en los sótanos de su casa y en el momento de llegar los alguaciles leía parte del texto coránico a los allí reunidos.También se dice, en otro apartado del proceso, que es  su hermano Juan quien evita la detención.  enfrentándose a los alguaciles  dando tiempo a que su hermano  salte por la ventana y ponga pies en polvorosa hacia Osuna.

De manera que tenemos aquí una primera impresión sobre los acontecimientos. Los del Berrio, no es que mantengan reminiscencias de su pasado islámico, es que son musulmanes, con medios para reproducir los textos, coránicos y difundirlos. Y no solo tienen medios para hacerlo sino que dominan la lengua árabe,  a lo que parece, a la perfección en su versión clásica y con seguridad el hispano árabe de Granada.

En segundo lugar el papel de la familia no se limita a ocupar la primera linea de la escala social del colectivo morisco granadino debido a su riqueza y éxito comercial, los De Berrio, como algunas otras familias de la oligarquía granadina, han asumido también  un papel dirigente de la comunidad morisca en general. Eran dirigentes religiosos y además políticos, pues la actividad de Lorenzo le llevó durante años a establecer negociaciones con la Corona cuyo éxito, de haberse producido, implicaría la vuelta de miles de los granadinos deportados a sus lugares de origen en el Reino de Granada y todo ello a cambio de un servicio de los moriscos al rey por valor de 200.000 ducados.

Sorprende, además, que teniendo esa posición, Lorenzo, el patriarca de la familia, tuviera medios tan potentes como sacar a Luis de Baeza, esconderlo en Osuna, en casa de un sastre morisco, y luego trasladarlo a Roma, donde  obtuvo del Vaticano el famoso breve papal que le eximía, (a medias),  del proceso inquisitorial abierto en España. Los caudales que los Berrio pusieron lejos de las garras del fisco real, con seguridad abrieron las puertas de Roma a su hijo, pero también los sólidos contactos venecianos u otros negocios del extranjero, que siguieron su curso al margen de las confiscaciones del Santo Oficio.

Parece que los Berrio, tuvieron roces y enfrentamientos con otros grupos de dirigentes moriscos granadinos. Hay que tener en cuenta que un poderoso grupo de las élites moriscas había permanecido en sus lugares de residencia, ajenos a las deportaciones y confiscaciones, sin mayores conflictos con la Corona y en muchos casos bajo la condición de «cristianos viejos», obtenida la mayoría de las veces por la vía de supuestos antecesores precozmente cristianizados. Los llamados «colaboracionistas» no transitaban por la delgada línea por la que discurría la actividad social del clan de los Berrio.

Esa delgada línea es la que forzó el Santo oficio sin atender a la posición social del linaje.Tanto Luis en 1586, como su hermano Juan, a quien se le abrió proceso en esas fechas por la defensa que había hecho ante el Santo Oficio durante la huida de su hermano. Ambos fueron sometidos a tormento y, afortunadamente para ellos, vencieron la tortura y validaron sus declaraciones ante el Tribunal.

(1) Los datos sobre los Berrio que recogemos en el comentario del proceso del Tribunal del san Oficio de Córdoba, proceden del trabajo de investigación sobre esta familia de Rafael M. Pérez García y Manuel Fernández Chaves » Los hermanos Berrio: capital morisco,mediación política y transformaciones comunitarias» publicado en Sharq-al-Andalus, 20 (2011-2013), y el trabajo de Bernard Vincent «Les frères Berrio, marchands morisques grenadins» En Estudios de Historia Moderna en Homenaje a la profesora Emilia Salvador Esteban. Universidad de Valencia, 2008.

(2) Estamos muy de acuerdo con el comentario del texto citado de que «Quedaba patente la voluntad de la Corona de apropiarse de todo lo que fuera de los moriscos» y más adelante, comentando las negociaciones de la  Corona con Lorenzo Berrio y otros notables: « Sin embargo, Felipe II no se había desentendido en absoluto de la cuestión morisca….al contrario, sus necesidades económicas le obligaron a interesarse de nuevo a apurar al máximo las posibilidades económicas derivadas de la confiscación de los bienes de los moriscos granadinos» Rafael M Pérez García (Ibd.)

 

 

 

 

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