Pedro Aman, comerciante, alfaquí y dirigente de las aljamas castellonenses: burlador de la inquisicion valenciana

COMENTARIO DEL AUTOR

La figura de Pedro Amán ejemplifica muy bien el momento de cambio de las políticas de la Monarquía de los Austrias  hacia los moriscos en general y los valencianos en particular. Hacia 1569, la población del Reino de Valencia contaba con mas de 130.000 moriscos, mas o menos   un tercio largo del total de la población. Su conversión al cristianismo resultó  forzada por la actuación violenta de los agermanados,  dando lugar a un grave conflicto entre los nuevos cristianos y las autoridades de la Monarquía y la Iglesia, toda vez que con ese acto se había roto jurídica y políticamente el estatus que hasta entonces habían mantenido como mudéjares.

Desde la conversión de los moriscos aragoneses y valencianos, (1525), hasta la fecha en que se desata la Guerra  de las Alpujarras, (1569), los moriscos habían vivido en una calma relativa mediante la tregua pactada con Carlos I, vivida   con la esperanza de que el tiempo jugaría a su favor y, en un momento determinado, se volvería de nuevo al status mudéjar  declarando nulos los bautismos  de 1525. Sin embargo, pese a la política de limar asperezas en  el conflicto llevada a cabo Inquisidor Miranda, en 1563 se produce en Valencia un hecho muy significativo de lo que se avecinaba en los años siguientes. El 8 de Febrero de 1563, el Duque de Segorbe publica la Pragmática de Felipe II de fecha 19 de Enero de ese mismo año, que ordena el desarme de todos los moriscos del reino, lo que se hace  hasta la última alquería, sin excepción, a lo largo de todo el años 1563.

Pero el Desarme no era el punto de partida del cambio político que se estaba produciendo respecto a la minoría,en realidad, el punto de inflexión hay que buscarlo en 1556, cuando llega al poder Felipe II. Desde ese momento, las densas comunidades  moriscas valencianas y granadinas empiezan a percibir los vientos de cambio que acaban con los pactos de la concordia de 1528 (1 ). Menudean, a partir de entonces, los memoriales y las denuncias de que los moriscos vivían sin mayor disimulo  como musulmanes (2), Los Inquisidores de Valencia, Ramírez y Sotomayor, escriben al rey manteniendo posturas mucho mas duras y radicales que el obispo e inquisidor Miranda sobre la situación del problema morisco y los medios para solventarlo.

Es difícil no pensar que con todo esto se llevó a cabo el diseño de  un proyecto estratégico de los poderes real y eclesiástico, dando lugar a una secuencia de actuaciones concluidas años después con la expulsión de 1609 . Cuando se aborda por la Corona el desarme de los moriscos valencianos, ya se está ejerciendo al mismo tiempo una presión igualmente creciente sobre los granadinos, cuyo culmen en ambos casos fue la Pragmática Sanción de 1567. El contenido de la Pragmática no deja lugar a dudas de que el plan último de la Monarquía se compuso de tres fases sucesivas. En primer lugar la provocación de la rebelión, a continuación desatar la guerra, y finalmente culminar la desposesión de la hacienda de los moriscos con la pretensión de liquidar para siempre el problema de la presencia en los dominios de la Corona de la población de origen musulmán, considerada como incompatible para un naciente estado unificado  que debía su expansión al apoyo del Papado y de la Iglesia Católica. Así hay que interpretar el desarme preventivo de 1563 en Valencia, el cual fue, tanto una preparación para la guerra como una provocación, dirigida a radicalizar las posturas de los notables moriscos mas renuentes a la integración separando sus  intereses de los intereses de los señores de moriscos cristianos cristianos.

La Pragmática filipina no solo era un programa de aniquilación cultural, incluso en aquellos asuntos que la propia Pragmática reconocía que no tenían nada que ver con la la práctica del islam, como eran los baños, la ropa o los zapatos que habían de vestir, o las celebraciones, zambras y música que amenizaban sus bodas y festejos. Hay que pensar que también era un programa profundamente desposesivo. Desposesión de la identidad (nombres, lengua, inviolabilidad de los domicilios, etc) . Desposesión económica, pues mediante ella se convertían en nulos los contratos y acreditaciones de los moriscos escritos en algarabía, lo que equivalía en el caso de granadinos y valencianos a anular títulos de propiedad, usos de agua, lindes y en definitiva llevando a cabo un programa de empobrecimiento (3) que se sumaba a normas ya existentes relativas a las prohibiciones  de acceder a determinados  oficios.

La Pragmática decía de esta manera, sin decirlo: sólo os quedan la rendición total o la guerra.

Granada fue testigo de cómo un sector de la población optó por la primera opción, conducida por  parte de las clases dirigentes moriscas que  en su día fueron parte activa  la rendición del Reino , sobre todo porque el objetivo de  esa misma oligarquía no era otro que conservar  sus privilegios de nobleza. Terratenientes ricos, la guerra fue para ellos incluso una guerra civil, pues en muchos casos esta nobleza profilipina formó parte de las tropas de Juan de Austria contra los levantados de las Alpujarras. Otro sector granadino decidió ir a la guerra, y la perdió. Con lo que se abrió paso la opción liquidatoria concretada en la deportación y diseminación en masa de la población granadina a Castilla ( tras la derrota ya no importaba que fueran rebeldes o moriscos de paces).
La Monarquía vivió el temor de que los moriscos valencianos y aun los aragoneses, hubieran hecho causa común con los granadinos, lo que habría complicado militarmente la situación. De ahí que se mantuviera hasta su muerte en 1573 al Inquisidor Miranda creando la ficción de una prolongación de la política de  mano blanda hasta que finalizaran las operaciones militares en Granada, Málaga y Almería. La Corona actuaba así  aun a sabiendas de que  los otros inquisidores ( Ramírez y Sotomayor) mucho mas duros, preparaban con la provocación de la visita del Obispo de Tortosa  el 10 de Mayo de 1567 el golpe definitivo contra los nobles poco entusiastas del proyecto liquidatorio (4)   contra los dirigentes moriscos .

Este contexto es el que resalta la figura de Pedro Amán, como uno de los dirigentes de la resistencia a la nueva situación y parte de los acuerdos que alejaron a los moriscos valencianos de uniser la insurrección de los granadinos y los acercaron a la firma de una concordia que les llevó a un proceso muy diferente a las deportaciones granadinas .

 

Este es un extracto del amplio estudio de la figura de Pedro Aman y sus procesos inquisitoriales, publicado por Magín Arroyas Serrano y Vicent Gil Vicent: » Revuelta y represión en los moriscos castellonenses». Ayuntamiento de Onda. Onda, 1995.

«Pedro Amán, nace en la aldea de Benitanduz, Castellón, allí desarrollaba una actividad agrícola como colmenero, pero también era un próspero comerciante en paños de Onda, en cuya ya  reducida morería poseía una tienda .Pero al morisco Amán, le reconocieron como dirigente y alfaquí las aljamas moriscas de la Sierra de Espadán, formando parte de un poderoso núcleo de dirigentes moriscos que actuaban a la vez como líderes políticos, económicos y espirituales de las aljamas ante las autoridades religiosas y civiles del Reino.


Figura 1: Aldea de Benitanduz

Casado en Benitanduz con Çoayra, hija de Zueyme,de la que no tiene hijos, contrae nuevo matrimonio con Nuceya, hija del alfaquí y notable morisco de Artesa Chaupí, de la cual tampoco tiene hijos.  Es padre de una hija bastarda, María que reside en Benitanduz en casa del morisco Tarnani.

Después de los sucesos de 1568, en los que los dirigentes de  las aljamas de Espadán plantan cara al Obispo de Tortosa, empeñado torpemente en una campaña de evangelización improvisada, Pedro Amán es procesado y acusado por el promotor fiscal del Santo Oficio de «hacer oficio de alfaquí,vida y ceremonia de moro». Su proceso se aplaza, no obstante hasta 1573, a pesar de ser identificado como una de las «cabezas y lenguas de los moriscos en el desacato que le hicieron los moriscos de la Vall d´Uxó al Obispo de Tortosa.


Figura 2: Morería de Onda

Temerosas la autoridades de una posible confluencia de los moriscos valencianos con los sublevados de Las Alpujarras, deciden negociar con las aljamas. Desde 1568 a 1573, Amán y los demás dirigentes, juegan una doble carta: conspiran amparándose en los buenos augurios que llegan de Argel y al mismo tiempo pactan la compra de una nueva concordia .Pero después de la muerte del moderado Inquisidor Miranda, en 1573, Pedro Amán es encerrado en las Cárceles Secretas del Santo Oficio y los nuevos inquisidores no dudarán en condenarlo, el día 5 de Marzo de 1574 a ser reconciliado en Auto Público de Fe, sin confiscación de bienes sino condenado en diez ducados para alimentos de pobres presos, por ser de lugar de la situación del Santo Oficio, y en hábito y cárcel por diez años y los seis primeros cumpla en galeras de Su Majestad al remo y sin sueldo.

Mientras se retrasa la ejecución de  la sentencia se escapa de las cárceles Secretas de la Inquisición de Valencia el 20 de Marzo de 1573:

Esta mañana a las cinco horas de la madrugada fué avisado por Miguel Serrano, nuncio del Santo Oficio, que una pared de la cárcel que sale a la calle estaba hecho un agujero y colgaba una soga y ansí fue a reconocer las cárceles y halló que Pedro Aman y Ramón Amare, francés, y Maciá Gumiri, morisco de Favara se han soltado de las cárceles por el dicho agujero y cuerda».Joan Pomet, compañero de celda declara que: el agujero por donde se han ido que sale a la calle que esta noche le hicieron y que otro agujero que está en las paredes de la otra cárcel hace que está hecho tres o cuatro días, lo hicieron con un cuchillo que tenían y echando vinagre, lo cual hicieron Pedro Amán y Ramón Amare y el otro que se pasaba de la otra cárcel, que no sabe quien les dio el cuchillo y que el vinagre que se echaba ellos lo tenían de lo que les traían para comer y que se descolgaron con unas cuerdas que hallaron en dicho aposento..»

La fuga con los apoyos evidentes desde el interior y exterior de la cárceles, continua:


Figura 3: Portal de las Torres de Serranos por donde huyó Pedro Amán.

Y se salieron por el Portal de los Serranos, y el Pedro Amán dio un real al portero o portalero porque les abrió y que no hablaron en esta ciudad a persona alguna, y se fueron a la dicha puebla de Buñol y no llegaron allá, sino que se detuvieron aquel día y noche en un monte y al día siguiente, que era sábado y el domingo se fueron a otra montaña y comieron el pan que sacaron de las cárceles y el domingo siguiente Pedro Aman, llevó a este y a Gomiri a un lugar de moros que está junto a Silla, Picassent, y este ni el dicho Gomiri no entraron en el dicho lugar, y el dicho Pedro Amán entro en el dicho lugar de moriscos y tomó una cabalgadura y un mozo que fué con él y todos los cuatro aquella noche y el día siguiente caminaron hasta llegar a unas montañas y a la noche llegaron todos a la venta de Buñol


Figura 4: Vista del lugar de la antigua venta de Buñol, junto a la balsa.

y el dicho Pedro Amán entro en ella y sacó pan y higos para cenar y este y el dicho Gumiri se quedaron aguardando al dicho Pedro Aman porque el dicho mozo con la cabalgadura ya era vuelto y que de allí sacó unas esparteñas y medias  calzas porque los borceguines traían mojados y este no sabe quien se los dio, y en unas montañas junto a la dicha venta se estuvieron cuatro o cinco días y estando allí vinieron dos moriscos que este no conoce , ni sabe sus nombres, mas que de que se fueron los dos con el dicho Amán y volvieron ansí a la venta de Buñol y a éste y al dicho Gumiri encaminaron a Castilla y se fueron a un lugar de moriscos y no entraron en él, sino que se quedaron en el campo y ansí se fueron hacia Xátiva, fuera de camino,y el dicho Gomiri y otro hombre que les encaminaron se fueron y dejaron a este dos leguas de Carlet y al dicho Gumiri y este, no se entraron en el dicho lugar y nunca mas los vio.

 

NOTAS

(1) Los pactos firmados entre los representantes moriscos moriscos y el primero de los Austrias,  Carlos I, son  conocidos como la Concordia de 1528. Desde esa fecha, y a pesar de haberse producido el bautismo forzado de  los mudéjares de Aragón en 1525 y los de Castilla en 1505, las poblaciones moriscas del Reino consiguieron que la Inquisición no entendiera de sus asuntos y renunciara al secuestro de sus bienes en el caso de los valencianos. A cambio de la entrega de un fuerte suma anual,  los antiguos mudéjares ahora cristianos nuevos, pudieron seguir con sus costumbres, prácticas mas o menos encubiertas de su religión y de sus actividades cotidianas.

(2) En 1560, el rector de la parroquia de la Vall de Seta, Doctor Frago, inicia en su entrevista con Felipe II y posterior memorial solicitado por el monarca, la ofensiva propagandista y represiva de generada por la llegada al trono de Felipe II y la finalización de la tregua  de la Concordia de 1528. Los enemigos que señala la Iglesia no son solo los moriscos (miserables es el calificativo mas suave de su escrito), también los señores de moriscos movidos por sus intereses egoistas e incluso el propio Rey que deja hacer .

A esta ofensiva se unirán cada vez mas voces, formando un coro de presión eclesial-inquisitorial denunciando que los moriscos viven como moros, y alzando voces proféticas sobre los males que caerían sobre el reino si se sigue ofendiendo a Dios con su presencia y herejía. (Testimonio de Fray José Cebrián sobre la Vall D´Uxó, el cura Albiñana rector de la Vall también).

(3) Esta idea de «empobrecimiento», fue manejada en diversas Juntas con teólogos, tanto en Madrid como en Valencia. El mismo Patriarca Ribera empleó en ocasiones este argumento, como una forma de reducir a los moriscos a un estado de pobreza que les colocara en situación de máxima marginalidad, lo que reduciría sus  pretensiones de mantener su pugna identitaria con la Iglesia y la Corona.

(4) La arremetida del los Inquisidores Manrique y Rojas contra los nobles valencianos mas significados por sumarse al deseo manifiesto de los moriscos por mantener su estatus mudéjar  revirtiendo los efectos del bautismo forzado se asienta en un elaborado plan de delaciones de cristianos viejos y moriscos tornadizos. El Santo Oficio incoa procesos contra  Sancho de Cardona, Almirante de Aragón que era señor de Betxí, Juan de Vilarrasa barón de Faura que ostenta el título de virrey de Valencia en varias ocasiones y señor también de la Vall d`Uxó,   Jaime Centelles barón de Almedíjar, el poderoso Duque de Segorbe, señor de la sierra de Eslida y sus poblaciones, Jaume Centelles barón de Almedíjar. Todos ellos unidos además por un intrincada red de relaciones familiares que abarcan una gran parte de la nobleza cuya posición es mas bien favorable a la conservación por sus vasallos  del estatuto mudéjar.

 

 

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