AHN.INQ. Leg.1856. Nº 40
“Relación de Causas que se han despachado en el Auto de Fé que se celebró en el cadalso que está en el campo de los mártires de esta ciudad de Córdoba arrimado a la torre del homenaje de los Alcázares Reales. Domingo, 21 de Enero de 1590.
Mari Gomez,morisca, natural de Orjiva en el reino de Granada, vecina de Córdoba, de edad de mas de cincuenta años, fue presa por testificación que Vuestra Señoria envió de un Pero Gómez, hijo de dicha Mari Gómez criado de las caballerizas del rey Nuestro Señor en Madrid, el cual, ante el Comisario de esa Corte testificó a la dicha Mari Gomez su madre y a otros moriscos y moriscas vecinos de esta ciudad de que eran moros y vivían en observancia de la Secta de Mahoma y les había visto ayunar del Ramadán y le habían persuadido que guardase también la Secta de Mahoma diciéndole que era la buena y no la ley de los Cristianos,

Figura 1.- Primera página del proceso a Mari Gómez,morisca madre de Pero Gómez, criado en las caballerizas reales de Madrid.
después de presa la sobrevinieron otros ocho testigos moriscos presos por la misma ocasión, la testificaron de lo mismo y de haberle visto hacer muchos ritos y ceremonias de la dicha Secta de Mahoma, ayunos, guadoc y zala y guardar palmas y rezar oraciones de moros ,y ella, a la segunda monición antes de la acusación y publicación comenzó a confesar sus delitos, y que había vivido en observancia de la secta de Mahoma con creencia y pertinacia y se redujo. Después hecha la acusación y publicación confesó mas enteramente de sí y de sus cómplices satisfaciendo a la testificación y votose en conformidad a que en auto público fuese admitida a reconciliación en forma con auto y cárcel perpetua y confiscación de bienes.”

Figura 2.-Vista del palacio real con las caballerizas a la derecha
COMENTARIO DEL AUTOR
El drama de Mari Gómez parece interminable. Por su edad debió nacer en Órjiva, en plena Alpujarra granadina en torno a 1540, por lo que, con algo menos de 20 años, ya habría sufrido la deportación desde su pueblo natal hacia tierras de Castilla, recalando finalmente en Córdoba. Para cuando recibe la visita de los inquisidores es ya una mujer de edad, madre de Pedro Gómez, un morisco que vive y trabaja en Madrid, en la Corte de Felipe II, como criado de las caballerizas del rey.
Por lo que parece, la actuación de los inquisidores consiguió el procesamiento y declaración de Pedro Gómez, que implicaba a su propia madre así como a otros convecinos de ésta. En el curso del proceso la mujer tuvo los reflejos suficientes para contar a los Santos Jueces lo que estos querían oír evitándose así el tormento, si bien no la cárcel perpetua y la confiscación de sus bienes.
El hilo que tomó y siguió el Santo Oficio parece ser la declaración, en su propio proceso de su hijo Pedro Gómez , el caballerizo morisco de Felipe II. No era el único morisco que servía en la Corte, pues existía un fuerte núcleo de príncipes musulmanes, tunecinos o marroquíes conversos y sus criados y cortesanos del mismo origen (1). Probablemente, la presencia de Pedro en Madrid mas bien fuera debida a la fama de buenos albeitares y criadores de caballos y mulas que tenían muchos moriscos.
NOTAS
(1) La presencia de nobles y príncipes musulmanes en la corte de los Austrias de Madrid, parece tener aun un amplio recorrido para la investigación. La política mediterránea de los Austrias sigue la estela de sus antecesores los Trastamara. El Islam africano no es solamente un enemigo territorial para su Imperio, es considerado por las élites del estado, antes que nada, un enemigo religioso, ideológico e identitario. Por ello la intervención en los asuntos del Magreb, no solo trata de la guerra contra la ocupación por el califato otomano de plazas estratégicas frente a las costas españolas y portuguesas, trata también de que la monarquía y la Iglesia españolas buscaban hacer valer el liderazgo ante el mundo cristiano de la dinastía católica austriaca que gobernaba España.
De esa forma el desfile por la Corte de Madrid de príncipes pretendientes a los tronos hafsies, saádies, de Túnez o Marruecos se prolongará desde los siglos XV hasta el XIX. Los motivos por los que los herederos y litigantes de los tronos marroquí o tunecino son recibidos, tratados y mantenidos a todo tren por los Austrias como si fueran infantes de la Corona, no solo se deben que fueron considerados una inversión política cuyo beneficio habría de retornar si los nobles conseguiían ascender al trono o a sus aledaños. Ademas de esta motivación, la conversión al cristianismo de estos próceres era un objetivo de los Austrias nada desdeñable, pues un príncipe musulmán solicitando el bautismo y la educación católica se presentaba ante la Cristiandad como el símbolo demostrativo de la derrota del mundo islámica y el triunfo de la Fe y la Iglesia Católica.
En el texto de Beatriz Alonso Acero y Miguel Angel de Bunes Ibarra: » Los Austrias y el Norte de África. Muley Xeque en la corte de Felipe II» . En : Madrid Islámico. Medio Digital.10-9-2021, se puede acceder a una información extensa sobre la presencia de estos conversos de la realeza norteafricana bajo la protección de los Austrias españoles.

Figura 3.- Como reza la leyenda, «el príncipe Felipe de Austria, hijo del rey de Marruecos» falleció en Vigevano (Lombardía) el 4 de noviembre de 1621 (Ibd.)