Fragmento del documento del AHN resolviendo favorablemente el alistamiento de Alaf y su familia en la ciudad de Toledo.( 20 de Junio de 1583)

Inagen 1.- Concesión del alistamiento en Toledo del morisco tintorero Sebastián López
Mandamiento de Su Majestad Felipe II ordenando al corregidor de Toledo el alistamiento de Sebastián López Alaf en la ciudad de Toledo.
«Don Felipe por la gracia de dios rey de castilla de leon de aragon de las dos sicilias de jerusalen de portugal y de navarra de granada de toledo de valencia de galicia de mallorca de sevilla de cerdeña de cordoba de corcega de murcia de jaen de los algarves de algeciras de gibraltar de las indias orientales y occidentales indias, de tierra firme del mar oceano duque de Austria duque de borgoña de brabante de milan conde de absburgo de flandes de tirol de barcelona señor de vizcaya de molina Mandamos al corregidor de la ciudad de Toledo y lugarteniente en el dicho oficio que ordinariamente con vos reside y tenga cada uno de vos salud y gracia, sepades que Sebastian Lopez Alaf tintorero de sedas de la ciudad de granada residente en esta ciudad de Toledo nos hizo relación diciendo diciendo que en tiempo que habia sido sacado de de la dicha ciudad de granada y reino de ella era muchacho de edad de quince años y habia sido alojado en el lugar de Getafe donde el no podia ganar de comer de dicho oficio de tintorero por no haber como no avia en el dicho lugar trato de sedas de cuya causa le habia sido forzoso pasarse a vivir a la dicha ciudad donde habia estado y residido mas debia de once años y despues avia acavado de deprender el dicho oficio y se avia examinado de el y tenia casa y tinte y lo usaba y ejercia y se avia casado en la dicha ciudad y tenia su casa poblada con su mujer y familia, atento lo cual Nos suplico le mandasemos dar licencia y facultad para que pudiese vivir el y la dicha su mujer y familia en la dicha ciudad de toledo como hasta aqui los avia hecho mandandose le alistasedes en la lista general que avia de los moriscos de los del reino de granada por orden vuestra avian sido alistados y alojados en esa dicha ciudad merced fuese lo cual visto por los del dicho consejo, dimos una mia carta y provision para nuevos y con nuestro corregidor de esta villa de Madrid o su lugarteniente enviase ante los de dicho consejo relacion de lo que avia pasado y pasaria acerca de los susodicho para que visto se proveyese justicia en cumplimiento de lo cual vos el dicho corregidor y licenciado molina al teniente de esta dicha villa de Madrid enviaseis ante dicho consejo la dicha relacion como os fue mandado.»

Imagen 2.- Barrio de las tenerías y tintes de Toledo
«El dicho día alistamos a…………
Sebastián López, natural de Granada a la Parroquia de San Cristóbal tintorero de edad de treinta y tres años, de buen cuerpo tiene una señal en la ceja derecha.
María de Rojas, su mujer, natural de Granada a San Cristóbal, de edad de veinticinco años.
Brianda de Mora, viuda, natural de Granada, madre del dicho Sebastián López de cincuenta y cinco años.
Isabel Hernández, madre de la dicha María de Rojas y dos hijos suyos mozos solteros que uno se llama Gaspar Hernández de 22 años, oficial de herrero, lampiño pecoso de la cara y el otro se llama Alonso Hernández, herrero de edad de dieciseesis años, gordo.
Se encontraron ausentes Diego Martínez, Ambrosio Mexíaa y Blas ?
COMENTARIO DEL AUTOR
Las sucesivas deportaciones de los moriscos granadinos a Castilla tras la guerra de las Alpujarras acarrearon situaciones catastróficas para decenas de miles de individuos, grupos familiares y comunidades del antiguo Reino Nazarí. Se han documentado ampliamente en diversos estudios las interminables jornadas que hubieron de cubrir en aquellos viajes forzados, niños, ancianos o mujeres de toda edad y condición en soportando los rigores del clima castellano. No es difícil adivinar las dificultades que tuvieron para su realojo familias completas en localidades lejanas y ajenas, cultural y socialmente a la tierra granadina de donde procedían los recién llegados, muchos de los cuales, por añadidura, habían perdido de vista a sus seres queridos, esclavizados y raptados sin atender a la edad (desde los 10 años según decretos reales), sexo o condición familiar.
Ya la propia peripecia bélica y la consiguiente acción punitiva de las tropas de la Monarquía al mando de Juan de Austria dejaron un reguero de viudas y huérfanos con dificultades añadidas para ganarse la vida o emprender nuevas actividades económicas que les permitieran recomponer las haciendas familiares. Un número cercano las 80.000 personas habría perdido todo o parte de sus posesiones, casa, campos, animales de cría y de labor, y los ajuares domésticos,.
El caso de Sebastián López Alfan es una de esas historias de resistencia y recuperación de aquellos granadinos. Por esas fechas, Sebastian era muchacho expulsado («sacado» dice él) en las condiciones mencionadas, que ya a los quince años estaba en el oficio de tintorero de sedas. Enviado desde la ciudad de Granada a Getafe, por entonces poco mas que un pequeño pueblo del entorno de Madrid cuya fundación (Xatafí ) provino del progresivo asentamiento de los habitantes de pequeños lugares que se fueron agregando durante del período musulmán. Como fuere y como dice Sebastián, no había la menor posibilidad de ejercer oficios relacionados con la seda en Getafe. En principio, era un delito desplazarse, sin permiso de las autoridades reales, fuera del lugar designado en las órdenes de distribución de los desterrados, aunque, con tal número de desplazados, los granadinos solían hacerlo impulsados por la dificultad de ganarse la vida en lugarejos donde no había con qué. Así se iban desde los pequeños pueblos hacia las ciudades, desde lugares donde no tenían familiares en los que apoyarse, hacia donde tenían parientes o paisanos conocidos, desde lugares lejanos a Granada hacia aquellos que por su cercanía les generaban mayor sensación de familiaridad cultural y geográfica ( Córdoba, Sevilla, Jaén , Murcia, etc).
El joven Alaf tardó poco en salir de Getafe y marchar hacia Toledo donde completó sus habilidades como tintorero y fue, además, examinado y aprobado por los maestros del gremio para ejercer su oficio. El proceso de reconstitución vital del granadino no acabó allí. Como dice en su carta al Corregidor de Toledo, ha poblado su casa con una familia. Su mujer María, granadina de 25 años de la amplia estirpe de los Rojas. Su propia madre, Brianda e Isabel, la madre de su esposa, con seguridad viudas que viven en el hogar de Alaf, además de dos cuñados de 25 y 16 años, herreros de profesión, ambos también bajo el techo de Alaf.
Llama la atención que otras tres personas, tres varones, fueran también habitantes del hogar de Alaf, que en el momento de la visita de inspección no estaban en el domicilio.Puede que fueran paisanos granadinos conocidos, alojados por solidaridad, o bien parientes, aunque no parecen portar apellidos comunes con los anteriormente citados.
Las autoridades municipales no solían hacer ascos a estos incrementos de población al margen de su origen y estado religioso ( Aunque siempre que formalmente estuvieran en la ortodoxia social cristiano vieja ). Eran población joven, en edad de procrear, profesionalmente practicaban oficios de interés para la economía de la ciudad de acogida, y hacían circular riqueza produciendo y consumiendo. De ahí que la petición de alistamiento en Toledo (en realidad era una confirmación de un hecho consumado), fuera aprobada sin objeciones por las autoridades, y expedida sin reparos la certificación de su nueva residencia.